Después de pasarme el invierno tejiendo bufandas y cuellos llegó la hora de hacer algo diferente, así que me aventuré a ir un poco más allá: tejer un jersey. No sabría si sería capaz, pero tenía que intentarlo.
Empecé buscando ideas en la red y haciéndome una idea de lo que quería. Lo que tenía claro era que sería un jersey grueso, en gris mi color favorito y que tuviera un gran ocho. A partir de ahí fue surgiendo la idea cogiendo de aquí y de allí. No seguí ningún patrón, fui un poco "a rumbo" como solemos decir por aquí.
El resultado fue bueno a mi parecer, solo que ahora tendré que esperar al invierno para poder estrenarlo.
